Los presidentes Vladimir Putin y Xi Jinping reafirmaron en Pekín la estrecha relación estratégica entre Rusia y China durante una cumbre bilateral. El mandatario ruso aseguró que la amistad entre ambos países “no va dirigida contra nadie” y sostuvo que trabajan conjuntamente por la paz, la estabilidad global y la construcción de un nuevo orden internacional multipolar actualmente.
Putin destacó que los vínculos entre Moscú y Pekín alcanzaron un nivel “sin precedentes” gracias a la confianza política y cooperación económica, militar y diplomática. Xi Jinping coincidió en que la relación bilateral representa un factor estabilizador frente a un escenario mundial marcado por tensiones y riesgos de regresar “a la ley de la selva” en conflictos internacionales actualmente.
Ambos líderes acordaron extender el Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación firmado hace 25 años y anunciaron nuevos convenios económicos y estratégicos. También discutieron la guerra en Medio Oriente, el conflicto en Ucrania y proyectos energéticos como el gasoducto Fuerza de Siberia-2, mientras Rusia inició maniobras nucleares de gran escala junto con Bielorrusia esta semana.
