Irán aceptó retomar negociaciones con Estados Unidos en Pakistán, en un intento por frenar la guerra en Medio Oriente antes de que expire el alto el fuego. La decisión fue avalada por el líder supremo, aunque Teherán mantiene dudas sobre la seriedad de Washington en el proceso.
Las conversaciones buscan un acuerdo que ponga fin al conflicto iniciado en febrero, pero persisten tensiones por el bloqueo naval y el programa nuclear iraní. Mientras Estados Unidos prepara su delegación, Irán ha advertido que no negociará bajo presión ni amenazas, exigiendo condiciones más equitativas.
El panorama sigue siendo incierto, con advertencias de una posible escalada si no hay acuerdo inmediato. En la región crece la preocupación, mientras la población enfrenta los efectos de la guerra y una economía debilitada, lo que aumenta la presión para alcanzar una solución diplomática.
