A unos pasos del Parque Hundido, Costa Rosa se posiciona como una propuesta fresca que lleva la cocina del norte a un terreno contemporáneo en la CDMX. Bajo la dirección de la chef Romina Cortés, el restaurante apuesta por mariscos y platos pensados para compartirse, con combinaciones ligeras y bien equilibradas.
El espacio, dominado por tonos rosados y detalles cuidados, crea una atmósfera relajada que acompaña la experiencia. Desde cocteles como la margarita sunset hasta una variedad de salsas que permiten personalizar cada bocado, el menú invita a explorar sabores con libertad y sin rigidez.
Entre los imperdibles destacan la tostada de atún, generosa y fresca, y el pulpo a las brasas con tuétano, una mezcla que sorprende por su balance. Más que una comida, Costa Rosa propone una experiencia social donde compartir, probar y alargar la conversación es parte esencial.
