El director del FBI, Kash Patel, amenazó con emprender acciones legales contra una revista que lo acusó de conducta errática y consumo excesivo de alcohol. El funcionario calificó las afirmaciones como falsas y defendió su desempeño al frente de la agencia.
El reportaje señala que Patel habría sufrido un episodio de pánico ante un problema técnico, lo que generó preocupación entre funcionarios sobre su capacidad en situaciones críticas. También se mencionan supuestos hábitos de consumo que violarían normas internas del organismo.
Las acusaciones provocaron inquietud en Washington sobre el liderazgo del FBI, mientras la Casa Blanca recibió consultas al respecto. Sin embargo, Patel insiste en que se trata de información infundada y busca limpiar su imagen ante lo que considera un intento de desprestigio.
