Irán anunció la reapertura total del estrecho de Ormuz para la navegación comercial durante el alto el fuego con Estados Unidos, en un intento por aliviar la tensión en una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo. La medida busca garantizar el flujo de mercancías mientras continúan las negociaciones.
Autoridades iraníes señalaron que el tránsito será seguro si Washington acepta condiciones consideradas justas por Teherán, incluyendo el respeto a su soberanía. No obstante, advirtieron que la estabilidad dependerá del fin definitivo del conflicto y de acuerdos más amplios entre ambas naciones.
Pese a la reapertura, la situación sigue siendo delicada, con miles de marinos y embarcaciones afectados por el reciente bloqueo. Además, Irán mantiene restricciones a buques militares en la zona, reflejando que, aunque hay avances, la crisis aún no está completamente resuelta.
