Al menos 254 personas murieron y mil 165 resultaron heridas tras una ofensiva aérea masiva de Israel contra Líbano, considerada la más intensa desde el inicio del conflicto regional. El gobierno libanés decretó luto nacional ante la magnitud de los daños y víctimas, mientras continúan las labores de rescate.
El ejército israelí informó que ejecutó más de cien bombardeos en apenas 10 minutos contra posiciones vinculadas a Hezbollah en distintas regiones, incluida Beirut. En respuesta, el grupo armado lanzó cohetes hacia el norte de Israel y advirtió que mantendrá sus ataques mientras persista la ofensiva militar.
Los ataques impactaron zonas civiles, incluidos mercados y áreas residenciales, provocando escenas de pánico, edificios colapsados y múltiples incendios. Hospitales saturados solicitaron donaciones urgentes de sangre, mientras organismos internacionales manifestaron preocupación por el agravamiento de la crisis humanitaria y la escalada del conflicto en la región.
