mié. Dic 31st, 2025

Prioridades, rescates y tesoros en disputa

El Paquete Económico 2026 perfila la ruta del gobierno de Claudia Sheinbaum: programas sociales como eje central, integración productiva mediante el Plan México y disciplina fiscal como escudo frente a la deuda heredada. La Pensión Mujeres Bienestar ilustra el giro redistributivo, pero también anticipa tensiones: el pago de intereses consume un presupuesto anual completo, lo que obliga a equilibrar gasto social con sostenibilidad financiera.

En paralelo, Argentina ofrece un espejo incómodo. El salvavidas de 20 mil millones de dólares a Milei recuerda el ajuste de los noventa en México: préstamos condicionados a reformas impopulares y vulnerabilidad política. La dolarización fallida reitera que los atajos económicos suelen amplificar las crisis, dejando a los gobiernos sin margen de maniobra ante sus votantes y acreedores.

En el frente doméstico, la compra de Fernando Chico Pardo de una participación en Banamex introduce otra interrogante: ¿qué destino tendrá la colección de arte vinculada al banco? La preocupación trasciende lo financiero: se trata de preservar un patrimonio cultural que simboliza continuidad histórica en medio de transformaciones corporativas y luchas de poder económico.

Por último, la denuncia sobre el presupuesto del IPN reaviva un debate incómodo: la desigualdad educativa en la asignación de recursos públicos. Que una institución con matrícula mayor reciba menos de la mitad del presupuesto de la UNAM exhibe un sesgo que erosiona oportunidades. La política redistributiva no puede omitir que también en la educación persisten deudas estructurales.

Deuda insostenible Presiones históricas al gasto público

El costo financiero de la deuda alcanzará en 2026 un nivel no visto desde 1991. Según el Paquete Económico, se destinarán 1.57 billones de pesos al servicio de la deuda, lo que equivale a 15.6 de cada 100 pesos del gasto público. Este monto supera lo previsto para educación y salud, evidenciando un desequilibrio preocupante en las prioridades presupuestales.

México Evalúa advirtió que esta tendencia equivale a “sacar una tarjeta de crédito para pagar otra”. El techo de endeudamiento solicitado al Congreso asciende a 1.8 billones de pesos, cifra que rebasa lo asignado a inversión física. Con ello se incumple nuevamente la regla de oro, ya que por cada peso de deuda solo se invertirán 61 centavos.

La creciente presión por intereses limita recursos para áreas estratégicas del desarrollo humano. Aunque la deuda es una herramienta legítima, su uso orientado al gasto corriente compromete la sostenibilidad de las finanzas públicas. La crítica recae en si este camino construye bienestar o hipotecará el futuro económico del país.

Blindaje fiscal México asegura estabilidad económica

El Paquete Económico 2026 contempla un blindaje superior a 300 mil millones de dólares para proteger a las finanzas públicas ante choques externos e internos. Los Criterios Generales de Política Económica señalan que este respaldo se compone principalmente de reservas internacionales por 244 mil 400 millones, la Línea de Crédito Flexible del FMI por 36 mil 600 millones y un mecanismo swap con el Tesoro de Estados Unidos por 9 mil millones.

A ello se suman fondos y seguros nacionales equivalentes a 8 mil 686 millones de dólares, entre ellos el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios y el de las Entidades Federativas. Estas herramientas, conocidas como estabilizadores automáticos, permiten compensar caídas en ingresos tributarios o petroleros frente a escenarios de desaceleración.

Aunque la recuperación tras la pandemia permitió nutrir nuevamente estos fondos, especialistas advierten que su uso dependerá de la magnitud de los choques. El reto será que el blindaje no solo sirva para resistir emergencias, sino que fortalezca una estrategia de crecimiento sostenido.