Haas devuelve a Grosjean a la pista Test especial en Mugello
Romain Grosjean volverá a conducir un monoplaza de Fórmula 1 después de casi cinco años. El francés participará este viernes en un test con Haas en el circuito de Mugello, donde se subirá al VF-23, modelo utilizado en 2023 por Kevin Magnussen y Nico Hülkenberg. La cita marca su reencuentro con la categoría tras el grave accidente que sufrió en Baréin en 2020.
El ensayo será dirigido por Ayao Komatsu, actual jefe de Haas y antiguo ingeniero de Grosjean en Lotus y en la propia escudería estadounidense. El piloto utilizará un casco diseñado por sus hijos, el mismo que planeaba estrenar en su despedida frustrada de la Fórmula 1. Para la jornada también está prevista la participación de James Hinchcliffe, seis veces ganador en IndyCar, que debutará al volante de un F1.
El retorno de Grosjean no solo tiene valor simbólico, sino que también representa una forma de cerrar un ciclo interrumpido por el destino. Su regreso junto a Haas refleja la importancia de la memoria y la gratitud en un deporte que suele avanzar sin mirar atrás. En un calendario dominado por la inmediatez, el gesto subraya que los pilotos son más que cifras y resultados: son historias que merecen un desenlace justo.
