sáb. Jun 13th, 2026

Exige cero impunidad militar Sheinbaum pide reforzar protocolos de género

La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a las Fuerzas Armadas a reforzar los protocolos de atención y prevención del acoso y la violencia de género, tanto en casos internos como en aquellos que involucren a civiles. Subrayó que no debe existir impunidad y que cada denuncia será revisada con detalle por las autoridades competentes.

Durante su mensaje, la mandataria reconoció que el Ejército y la Guardia Nacional cuentan con áreas especializadas para atender a las mujeres, aunque señaló la necesidad de fortalecerlas en coordinación con las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina. Indicó que la instrucción es atender de manera oportuna cualquier denuncia y aplicar medidas inmediatas cuando exista presunta violencia.

Sheinbaum se refirió también a casos recientes de mujeres integrantes de corporaciones de seguridad fallecidas en circunstancias bajo investigación. Afirmó que, cuando un elemento comete un delito, no sólo enfrenta procesos militares, sino también civiles, y reiteró su compromiso de revisar los casos y mantener informadas a las familias y a la ciudadanía.

Seguridad nacional Sedena prioriza Guardia Nacional y soberanía

La Secretaría de la Defensa Nacional presentó su Programa Sectorial 2025-2030, en el que afirmó que las Fuerzas Armadas atraviesan un “momento inédito” al consolidarse como aliadas estratégicas del Gobierno Federal. El plan prevé reforzar la formación de la Guardia Nacional con un enfoque humanista, mientras el Ejército y la Fuerza Aérea retoman su función primordial de resguardar la soberanía.

El documento identifica seis prioridades, entre ellas garantizar la defensa exterior, optimizar las capacidades tecnológicas y de ciberdefensa, además de consolidar la confianza ciudadana en la Guardia Nacional. Aunque no se registra una agresión externa en casi un siglo, las circunstancias internacionales obligan a México a robustecer su estrategia de seguridad.

El desafío para la Sedena será equilibrar eficiencia operativa con respeto a derechos humanos. En un país donde la militarización avanza sobre tareas civiles, la verdadera prueba será preservar la seguridad sin debilitar el orden democrático.