Sergio “Checo” Pérez afrontará el Gran Premio de Bahréin sin el motor Ferrari ADUO 2 que Cadillac utilizó en Azerbaiyán. La escudería decidió reservar esa unidad para otra carrera, por lo que el mexicano reconoce que asumirán una pérdida de rendimiento durante el fin de semana que se disputará en Sepang, Malasia.
Checo explicó que el monoplaza presenta dos problemas principales: falta de carga aerodinámica y demasiada resistencia al avance. Cadillac considera que utilizar ahora el nuevo motor no representa su mejor oportunidad, por lo que decidió conservarlo pese a que el propio piloto mexicano admitió que las expectativas para esta carrera no son demasiado altas.
La competencia tendrá un significado especial para Pérez por su historia en Sepang. En 2012 consiguió ahí su primer podio en Fórmula 1 cuando terminó segundo con Sauber, únicamente detrás de Fernando Alonso. La categoría regresará al circuito de Malasia por primera ocasión desde la temporada 2017.
