Jeanie Buss inició una disputa legal para impedir que sus hermanos vendan el 17.8 por ciento restante de la familia en los Lakers a Josh Kushner y Bob Iger. La operación provocaría que Buss pierda el control de la franquicia, pues para mantenerse como gobernadora necesita conservar al menos 15 por ciento de la propiedad.
El abogado de Buss sostiene que cualquier venta necesita la aprobación de los actuales cofideicomisarios y advirtió que realizarla sin su consentimiento podría representar un incumplimiento del fideicomiso. Sus hermanos aseguran haber votado para desprenderse de las acciones restantes, pero Jeanie considera que esa decisión es inválida y busca conservar su cargo.
La disputa surge después de que Kushner e Iger acordaran comprar alrededor del 65 por ciento de los Lakers a Mark Walter, operación que valora la franquicia en 12 mil 500 millones de dólares. Si también adquieren las acciones familiares, controlarían cerca del 83 por ciento. La transacción todavía requiere aprobación de la NBA.
