Una corte federal de Nueva York condenó a cadena perpetua a Ismael “El Mayo” Zambada, tras declararse culpable de múltiples cargos por narcotráfico y renunciar a un juicio. El juez Brian Cogan también ordenó la confiscación de 15 mil millones de dólares en bienes, con lo que concluyó uno de los procesos más relevantes contra el histórico líder del Cártel de Sinaloa.
Durante la audiencia, Zambada aceptó su responsabilidad por los delitos cometidos y aseguró que la violencia “debe acabar en México”. La fiscalía sostuvo que el capo dirigió durante décadas una organización criminal responsable del tráfico internacional de drogas y de una amplia red de corrupción, por lo que calificó la sentencia como un mensaje para las organizaciones delictivas.
Aunque el caso quedó formalmente resuelto, autoridades estadounidenses dejaron abierta la posibilidad de que Zambada participe en futuras investigaciones. Sin confirmar negociaciones, fiscales evitaron descartar una eventual colaboración en procesos relacionados con otros integrantes del crimen organizado y presuntos funcionarios vinculados con el narcotráfico.
