El gobierno de México presentó 17 denuncias penales ante el Departamento de Justicia y fiscalías estatales de Estados Unidos por la muerte de igual número de connacionales en centros de detención y operativos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). La presidenta Claudia Sheinbaum calificó los casos como indignantes y afirmó que las investigaciones deben esclarecer las circunstancias en que ocurrieron los fallecimientos.
La mandataria informó que, además de las acciones legales, se solicitará la intervención del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Explicó que el objetivo es garantizar investigaciones imparciales y determinar las responsabilidades por las muertes de 14 mexicanos en centros de detención y tres más durante operativos migratorios.
Sheinbaum aseguró que estas acciones no buscan afectar la relación bilateral con Estados Unidos, sino cumplir con la obligación de proteger a los mexicanos en el extranjero. También llamó al Congreso y a todas las fuerzas políticas a respaldar la exigencia de justicia y respeto a los derechos humanos de los connacionales que viven fuera del país.
