La Cámara de Diputados aprobó en lo particular la reforma electoral conocida como plan B, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de una sesión que se prolongó por más de 16 horas y estuvo marcada por confrontaciones entre las distintas fuerzas políticas representadas en el recinto legislativo.
La reforma fue avalada con 343 votos a favor de Morena, PT y PVEM, frente a 124 en contra de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, además de una abstención. El proyecto modifica artículos constitucionales para reducir presupuestos de congresos estatales, número de regidores y salarios de consejeros y magistrados electorales.
Durante la discusión, el ambiente se tensó con descalificaciones entre legisladores, lo que derivó en un debate prolongado con más de cien intervenciones. Mientras el bloque oficialista defendió la iniciativa como una medida de austeridad y eficiencia, la oposición advirtió riesgos para la democracia, el federalismo y la autonomía institucional.
