El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso un presupuesto para 2027 que incrementa en 44 por ciento el gasto en defensa, hasta alcanzar 1.5 billones de dólares, el nivel más alto en décadas, en un contexto marcado por tensiones internacionales y conflictos en curso.
El proyecto contempla recortes de alrededor de 10 por ciento en programas no relacionados con la defensa, incluyendo salud, vivienda, agricultura y ciencia. También plantea reducciones significativas a agencias como la NASA, así como a programas de asistencia social y apoyo energético para población vulnerable.
Además, la propuesta prioriza el fortalecimiento de la política migratoria, con mayores recursos para detenciones y deportaciones, así como la ampliación de centros de detención. El plan prevé también la privatización parcial de la seguridad aeroportuaria y la cancelación de fondos destinados a energías renovables e infraestructura impulsada en administraciones anteriores.
