Max Verstappen pierde el triunfo en Nürburgring tras descalificación técnica; sin embargo, la noticia sacudió inmediatamente al paddock internacional. El Mercedes-AMG GT3 dominó con autoridad; no obstante, un error interno en el uso de neumáticos cambió el destino final, dejando sin efecto una victoria que parecía completamente incuestionable para el equipo alemán
Durante la revisión posterior, además, los comisarios detectaron siete juegos utilizados, superando claramente el límite reglamentario permitido. Por lo tanto, la exclusión fue inevitable según la normativa estricta vigente. Asimismo, el equipo asumió responsabilidad total; incluso, explicó que el fallo operativo dejó sin opciones ante la contundente decisión oficial tomada por dirección de carrera
Finalmente, en consecuencia, la victoria fue heredada por BMW de Rowe Racing con Harper y Pepper; mientras tanto, Porsche aseguró posiciones destacadas. Sin embargo, el dominio previo de Verstappen permanece como referencia competitiva; de este modo, el episodio refuerza la importancia del reglamento rumbo a las 24 Horas del Nürburgring próximas
