mié. Feb 18th, 2026

Arriaga se va tras confrontar actualización educativa

La salida de Marx Arriaga de la Dirección de Materiales Educativos no fue un simple cambio administrativo, sino el cierre de una controversia provocada por su negativa a aceptar ajustes en los libros de texto. El exfuncionario rechazó las modificaciones planteadas por la nueva conducción de la Secretaría de Educación, que buscaban corregir errores e incorporar contenidos actualizados. Su postura derivó en una confrontación pública que terminó por aislarlo políticamente.

Durante el sexenio anterior, Arriaga encabezó la elaboración de materiales bajo un enfoque comunitario que marcó distancia con el modelo neoliberal. Sin embargo, la implementación dejó pendientes técnicos y cuestionamientos metodológicos señalados por especialistas y docentes. La propuesta de actualización respondía a esa necesidad de mejora continua, pero el entonces director optó por asumir una defensa rígida de su gestión.

La negativa a ajustar contenidos evidenció una actitud más personal que institucional. Ninguna política pública puede considerarse inamovible ni propiedad de quien la impulsa. La educación exige revisión permanente, evaluación crítica y capacidad de rectificación. Convertir los libros de texto en trinchera política desplazó el debate pedagógico hacia un terreno innecesariamente confrontativo.

Con la designación de una nueva responsable en el área, el desafío es consolidar la reforma educativa sin estridencias ni personalismos. La actualización de materiales debe centrarse en la calidad académica y la pertinencia social, no en disputas individuales. El episodio deja una lección clara: la transformación educativa se fortalece cuando privilegia el interés público sobre ambiciones personales.