Ernestina Godoy reconoció que la extorsión no ha podido contenerse en México, pese a estrategias de seguridad vigentes. Durante un encuentro nacional de fiscalías, señaló que este delito mantiene una tendencia creciente y una alta cifra negra, mientras otros ilícitos de alto impacto muestran disminuciones sostenidas recientes en el país.
Sin embargo, la fiscal general afirmó que ha faltado voluntad real para unir fuerzas institucionales. Explicó que la extorsión afecta familias, comercios y trabajadores, y requiere abandonar esfuerzos aislados. Por ello, llamó a construir una respuesta de Estado coordinada, permanente y distinta, basada en cooperación efectiva entre autoridades diversas instancias.
Godoy sostuvo que la extorsión rebasa fronteras y se adapta mediante herramientas tecnológicas. Por eso, propuso una estrategia integral interinstitucional, con inteligencia, investigación financiera y atención ciudadana. Finalmente, exhortó a fiscalías estatales a coordinarse, compartir información, homologar criterios y responder con rapidez ante denuncias en todo el territorio nacional mexicano.
