La Fiscalía General de la República abrió una carpeta por terrorismo tras la explosión de un coche bomba en Coahuayana, Michoacán, que dejó cinco muertos y cinco heridos. El incidente ocurrió frente a la comandancia de la Policía Comunitaria, provocando daños en viviendas y comercios cercanos. Peritos federales y autoridades estatales trabajan para identificar a los responsables y esclarecer el origen del artefacto.
Asimismo, se reforzó la seguridad en la zona mediante un despliegue conjunto de la Marina, Sedena, Guardia Nacional y corporaciones estatales. Las instituciones mantienen presencia en accesos y puntos estratégicos para garantizar protección a la población. La FGR señaló que coordina diligencias con especialistas en explosivos como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
Por su parte, la Secretaría de Marina activó protocolos de emergencia y envió cinco aeronaves para evacuar heridos. También habilitó hospitales navales en Manzanillo y Lázaro Cárdenas, mientras personal operativo asegura rutas y apoya labores de auxilio. Las autoridades reiteraron su compromiso con la atención inmediata y la investigación del atentado.
