Las autoridades de Gobernación y de la Ciudad de México condenaron los hechos violentos registrados durante la marcha de la Generación Z, que inició de manera pacífica pero derivó en enfrentamientos al llegar al Zócalo. El saldo oficial incluyó más de cien policías heridos y veinte detenidos tras el derribo de vallas colocadas en Palacio Nacional.
Segob informó que en los disturbios se utilizaron artefactos explosivos caseros, cohetones y herramientas contra elementos de seguridad que resguardaban la zona. La dependencia advirtió que estas acciones pusieron en riesgo a manifestantes y transeúntes y provocaron daños adicionales al patrimonio histórico ubicado en el Centro Histórico capitalino.
Claudia Sheinbaum pidió mantener las manifestaciones en vías pacíficas y reiteró que ninguna inconformidad justifica agresiones que comprometan la seguridad pública. Las autoridades señalaron que investigarán los hechos para deslindar responsabilidades y fortalecerán medidas preventivas destinadas a evitar nuevos incidentes durante futuras movilizaciones en la capital.
