Decenas de manifestantes indígenas bloquearon este viernes la entrada principal de la cumbre climática COP30 en Belém, Brasil, para exigir el fin de proyectos extractivos en la Amazonia.
Los delegados tuvieron que ingresar por una entrada lateral mientras se reforzaba la seguridad. El grupo munduruku denunció que la minería, la tala y las obras ferroviarias amenazan sus territorios y la selva amazónica.
“Nos negamos a ser sacrificados por la agroindustria”, expresó el colectivo en un comunicado. El presidente de la COP30, Andre Correa do Lago, dialogó con los manifestantes y aseguró que la protesta fue pacífica.
