Julio César Chávez fue sometido a una intervención quirúrgica en Culiacán tras sufrir un fuerte dolor que resultó ser consecuencia de piedras en el uréter izquierdo. Su hijo Omar Chávez y su esposa Myriam Escobar confirmaron que la operación fue rápida y sin complicaciones, llamando a la calma de sus seguidores.
La familia explicó que el expugilista decidió someterse de inmediato al procedimiento para evitar riesgos mayores. Tras la cirugía, el propio “César del Boxeo” envió un mensaje breve a sus aficionados: “Todo bien amigos, a darle chingadazos”, mostrando optimismo pese a la recuperación.
El estado de salud de Chávez ha estado en la atención pública no solo por este episodio, sino también por las dificultades recientes de su hijo, Julio César Chávez Jr. La fortaleza del ídolo deportivo, dentro y fuera del ring, vuelve a ser puesta a prueba ante el apoyo incondicional de su afición.
