El Instituto Mexicano del Seguro Social confirmó que a partir de septiembre de 2025 un grupo específico de pensionados recibirá un aumento del 15% en su pago mensual. El beneficio no será generalizado, sino exclusivo para quienes estén jubilados por Cesantía en Edad Avanzada o por Vejez y no tengan dependientes económicos registrados, es decir, sin esposa, hijos, concubina o ascendientes a su cargo.
La medida se considera una ayuda asistencial destinada a personas mayores que enfrentan su vejez en mayor vulnerabilidad, pues deben cubrir sus gastos sin apoyo familiar. El incremento se aplicará directamente sobre el monto ya recibido: por ejemplo, alguien con una pensión de 10 mil pesos percibirá 1,500 pesos adicionales, alcanzando 11,500 en septiembre.
El depósito correspondiente se realizará el lunes 1 de septiembre de 2025 y podrá retirarse en la cuenta bancaria registrada. El anuncio refleja un reconocimiento parcial a la desigualdad en el sistema, pero también pone en evidencia que la política de pensiones sigue dependiendo de ajustes puntuales más que de una reforma estructural de fondo.
