Hugo Aguilar Ortiz, próximo presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, informó que los ministros electos han acordado lineamientos iniciales para reorganizar la carga de trabajo del máximo tribunal. El objetivo es que los casos puedan remitirse, según su complejidad, a Tribunales Colegiados, Tribunales Regionales o Juzgados de Distrito, con la finalidad de garantizar mayor celeridad en los procesos.
El ministro presidente electo señaló que la Corte puede emitir “acuerdos generales” para distribuir los asuntos y evitar la acumulación de casos en el pleno. Esta decisión busca responder a las críticas sobre la desaparición de las dos salas creadas en 1995, que permitían resolver gran parte de los expedientes sin necesidad de llegar a la instancia principal.
La reorganización anunciada abre la discusión sobre el futuro de la justicia en México: ¿logrará la Corte mantener su independencia y eficiencia con un modelo centralizado, o la reforma judicial terminará debilitando su capacidad de respuesta ante la ciudadanía?
