México hiló su segundo trimestre positivo: el PIB avanzó 0.7 % frente a enero-marzo, más del doble de lo que preveían analistas (0.3-0.4 %). Servicios y comercio aportaron el impulso, mientras la industria resistió los ajustes derivados de la guerra arancelaria con EU. A tasa anual, la economía subió 1.2 %, gracias al dinamismo agropecuario (+4.5 %) y terciario (+1.7 %); el sector industrial cedió 0.2 %.
Por componentes, las actividades secundarias repuntaron 0.8 % y las terciarias 0.7 % en el trimestre; el ramo primario retrocedió 1.3 %. En el primer semestre, el PIB acumulado crece 0.9 % desestacionalizado. El sector agro registra el mayor avance (5.5 % anual), mientras servicios apenas aumentan 1 % y la industria pierde 1.1 %.
Economistas celebran que “no hay recesión”, pero advierten: la fortaleza provino de exportaciones, no de inversión interna. Con la próxima cifra definitiva (22-ago) se confirmará si el impulso se mantiene o se modera ante el entorno global retador.
