El peso mexicano cerró la jornada en 18.66 unidades por dólar spot, lo que representa su mejor nivel desde agosto de 2024. Esta significativa apreciación, del 0.56 por ciento, se produjo pese a datos de empleo en Estados Unidos que superaron las expectativas. Normalmente, estos datos fortalecen al dólar.
Aunque hubo incertidumbres comerciales y fiscales en Estados Unidos, la fortaleza del mercado laboral estadounidense permitió al dólar recuperar terreno. Aun así, el peso demostró su resiliencia. Previamente, la moneda había tenido una racha de siete jornadas consecutivas de ganancias, con una breve pausa.
En este contexto, la solidez del peso refleja factores internos y externos. Así pues, su desempeño sugiere una confianza sostenida en la economía nacional. Es crucial observar cómo se mantendrá esta tendencia ante futuros movimientos económicos globales, considerando su impacto en la estabilidad financiera.
