El Senado mexicano aprobó por unanimidad la reforma conocida como #LeyMincho, que prohíbe el uso de delfines y otros mamíferos marinos en espectáculos de entretenimiento. Se trata de un hito en la protección animal, tras años de exigencias por parte de colectivos ambientalistas y científicos.
La nueva legislación permite únicamente actividades con fines de investigación, conservación y enseñanza. Además, establece que la reproducción de mamíferos marinos solo podrá realizarse cuando tenga como objetivo la reintroducción, repoblación o traslado a su hábitat natural, eliminando los usos comerciales y recreativos.
La iniciativa, que ahora pasa a discusión en la Cámara de Diputados, reconoce el derecho de estas especies a vivir sin explotación y coloca a México en una ruta más ética y sostenible. Este avance legal no solo responde al bienestar animal, también refleja un cambio de conciencia social que exige políticas con empatía, respeto y responsabilidad ambiental.
