A cinco años del escándalo de corrupción en Segalmex, la Fiscalía ha procesado a 26 personas por desvío de 15 mil millones de pesos y 520 mil litros de leche. Sin embargo, ninguno ha recibido sentencia y el principal señalado, Ignacio Ovalle, sigue sin ser juzgado.
Aunque hay 54 órdenes de aprehensión, varios exfuncionarios obtuvieron libertad, mientras las investigaciones continúan sin tocar a la cúpula del proyecto creado por López Obrador. La red operó entre 2019 y 2020 con empresarios y exdirectivos de Liconsa y Diconsa.
El caso se empantana entre detenciones parciales y una impunidad selectiva. La justicia tarda, pero cuando también se frena, la corrupción deja de ser un error y se convierte en complicidad institucional.
