Joe Biden reveló que padece un cáncer de próstata con metástasis ósea. El anuncio fue acompañado por mensajes de apoyo global, incluido uno privado del rey Carlos III, quien también enfrenta tratamiento oncológico.
El exmandatario agradeció el respaldo y aseguró que “el cáncer nos toca a todos”. Sin embargo, voces como la del vicepresidente JD Vance cuestionaron si la enfermedad ya afectaba su desempeño cuando aún ocupaba la presidencia de EE.UU.
Este nuevo episodio reabre el debate sobre la transparencia médica de los líderes políticos. Aunque la compasión es necesaria, también lo es exigir claridad cuando la salud interfiere con el ejercicio del poder público.
