Marcelo Ebrard anunció que la revisión del T-MEC comenzará en el segundo semestre de 2025. Durante un foro organizado por Coparmex, aseguró que el proceso será “conveniente” para México, en un contexto global donde el modelo económico se redefine más allá del consenso de Washington.
Según el secretario de Economía, la clave será fortalecer la integración regional frente a Asia y anticiparse a las exigencias de Estados Unidos, en particular bajo una posible nueva administración de Donald Trump. Afirmó que la relación bilateral es “buena, aunque no fácil” y requiere comprender intereses ajenos sin sacrificar los propios.
Aunque Sheinbaum ha reiterado su compromiso con el tratado, el panorama sugiere tensiones inevitables. Una revisión anticipada exige claridad de objetivos y defensa firme de los intereses nacionales. Sin un enfoque estratégico, México corre el riesgo de ceder demasiado en un contexto de incertidumbre geopolítica creciente.
