Durante los foros organizados por el Senado sobre la nueva Ley de Telecomunicaciones, expertos señalaron riesgos en la creación de la Agencia Digital. José Antonio García, de la CIRT, advirtió sobre la falta de mecanismos de supervisión y la posibilidad de decisiones unilaterales en la revocación de concesiones.
Jorge Bravo, del Derecho a la Información, consideró que la iniciativa representa un retroceso, al concentrar funciones críticas en una sola figura sin contrapesos. A su juicio, es necesario integrar un consejo ciudadano especializado que aporte diversidad y vigile el ejercicio del poder con transparencia.
La falta de límites para una Agencia con atribuciones tan amplias amenaza libertades fundamentales y debilita la democracia digital. Si no se incorporan controles reales, la reforma podría abrir la puerta a decisiones arbitrarias, censura o uso político de las telecomunicaciones en detrimento del interés público.
