El senador Adán Augusto López Hernández volvió a explicar su situación patrimonial, tras las filtraciones sobre ingresos extraordinarios. Aseguró que provienen de su ejercicio profesional en asesorías legales y presentó documentos para acreditar el pago puntual de impuestos. Rechazó versiones que lo vinculan con reuniones de Hernán Bermúdez y Andrés Manuel López Obrador, calificándolas de “fantasías” sin sustento.
En su declaración de 2023 reportó ingresos por 26 millones de pesos y el pago de más de nueve millones en contribuciones. Para 2024, dijo haber obtenido 61 millones de pesos, con 13 millones entregados al fisco. Además, detalló que en lo que va de 2025 sus ingresos superan los 24 millones de pesos. Argumentó que se trata de honorarios por contratos, fideicomisos y servicios notariales, trabajos que realiza desde hace 35 años.
El legislador defendió que todo lo recibido está declarado ante el SAT y subrayó que no existe irregularidad alguna en su patrimonio. Sin embargo, la frecuencia con la que debe aclarar sus finanzas refleja el desgaste político que atraviesa. Al insistir en la transparencia, busca neutralizar los cuestionamientos, pero la duda permanece: ¿la narrativa de “asesorías legales” bastará para blindar su credibilidad pública?
