La Fórmula uno difícilmente volverá a los motores V8 antes de 2031. Aunque el presidente de la FIA, Mohamed Ben Sulayem, había deslizado la posibilidad de reintroducirlos en 2029 con combustibles sostenibles, los fabricantes no alcanzaron consenso y prefieren dejar que el nuevo motor híbrido de 2026 cumpla su ciclo completo de cinco años.
La próxima temporada debutarán unidades con un 50% de hibridación, frente al 20% actual, acompañadas de combustibles renovables. Audi se estrenará como fabricante junto con Red Bull Powertrains, mientras que Mercedes, Honda y Renault mantendrán su desarrollo. General Motors ingresará en 2029 con Cadillac, marcando otra apuesta a largo plazo.
El ruido y la nostalgia de los V8 quedarán en pausa: la prioridad será consolidar el futuro híbrido antes de cualquier cambio radical. La pregunta que persiste es si la F1 podrá equilibrar tradición y sostenibilidad sin perder la esencia que enamoró a millones de aficionados.
