Durante un foro juvenil en el Senado, Gerardo Fernández Noroña fue confrontado por una estudiante universitaria, quien lo acusó de incongruente por presuntas actitudes machistas y por la compra de una casa de 12 millones de pesos en Tepoztlán. La joven recordó declaraciones contra Lilly Téllez y cuestionó la coherencia de su discurso con la austeridad que promueve Morena.
El legislador rechazó haber hecho dichos comentarios y aseguró que se trata de una mentira difundida por los medios. En medio de aplausos y abucheos, defendió su respeto hacia las mujeres, narrando que creció en un entorno familiar encabezado por ellas, e insistió en separar la austeridad pública de la vida privada de los funcionarios.
Noroña sostuvo que no tiene obligación de ser austero en lo personal, pues las políticas públicas son las que deben regirse por ese principio. El incidente exhibió la tensión entre el discurso político y la percepción social sobre la congruencia de quienes representan la llamada transformación.
