La Secretaría de Hacienda entregó al Congreso la iniciativa de Ley de Ingresos 2026, con la que proyecta recaudar 8.7 billones de pesos. Para ello, plantea un paquete de “impuestos saludables” que incluye aumentos al IEPS en bebidas azucaradas, tabaco y nuevas cuotas a productos con nicotina, además de elevar gravámenes a videojuegos violentos y apuestas en línea.
La propuesta también busca eliminar beneficios a la banca derivados del rescate financiero de los noventa y aplicar mayores cargas a plataformas digitales y fintechs, con retenciones más estrictas en ISR e IVA. De manera paralela, Hacienda prevé aranceles estratégicos a países sin acuerdos comerciales y estímulos fiscales para repatriar capitales e incentivar actividades productivas.
El discurso oficial sostiene que las medidas promueven salud y transparencia, pero el trasfondo es un endurecimiento de la política fiscal. El riesgo es que, en la práctica, terminen afectando de forma desigual a consumidores y sectores productivos clave.
