México y Guatemala acordaron un protocolo binacional de migración que busca ordenar la movilidad en la frontera y garantizar un trato digno a quienes transitan por la región. La presidenta Claudia Sheinbaum y el mandatario Bernardo Arévalo anunciaron además un programa de empleo temporal que facilitará la migración laboral de manera segura y regulada, acompañado de mecanismos de repatriación.
Ambos gobiernos resaltaron la importancia de enfrentar juntos al crimen organizado transnacional. En ese sentido, se fortalecerá el Grupo de Alto Nivel de Seguridad con reuniones periódicas entre las fuerzas armadas y autoridades de inteligencia. Arévalo insistió en que la prioridad compartida es consolidar la frontera como espacio de paz, con coordinación permanente entre mandos militares y policiales de ambos países.
El acuerdo incluye también cooperación en energía limpia, protección ambiental e infraestructura ferroviaria, con el anuncio de estudios para ampliar el Tren Maya hacia Guatemala y Belice. La promesa de desarrollo regional convive con el reto de asegurar que estos proyectos no profundicen desigualdades ni afecten los ecosistemas.
