El déficit comercial de México con China alcanzó un récord de 57,535 millones de dólares en el primer semestre de 2025, tras un aumento de 3.3% respecto al año anterior. Las importaciones desde el gigante asiático crecieron 2.3% y llegaron a 62,127 millones, mientras que las exportaciones mexicanas cayeron 4.5%, ubicándose en 4,592 millones.
Entre las principales compras a China destacan autos, computadoras, aire acondicionado, monitores y componentes electrónicos, tanto de uso final como intermedio. Estos insumos mantienen competitiva la producción nacional, pero también profundizan la dependencia comercial.
El repunte del déficit se da en vísperas de la revisión del T-MEC, donde podría debatirse el papel de las importaciones chinas en Norteamérica. El reto será equilibrar la competitividad industrial con una relación comercial menos asimétrica que reduzca la vulnerabilidad económica de México.
