El gobierno de Claudia Sheinbaum logró un superávit primario de 286 mil millones de pesos en el primer semestre del año, superando por mucho los resultados del sexenio de AMLO. Sin embargo, este ahorro se dio en parte gracias a un recorte de 55% al gasto en salud, en comparación con el mismo periodo de 2023.
Mientras en educación el gasto creció 4%, en salud se aplicó un ajuste drástico que afectó sobre todo al IMSS y al programa IMSS-Bienestar. También se redujeron los fondos para la Secretaría de Salud y el ISSSTE, lo cual ha generado preocupación entre especialistas.
Aunque la disciplina fiscal busca enviar buenas señales a los mercados, el costo social es evidente. ¿De qué sirve ahorrar si se debilitan los servicios públicos esenciales? El reto para Sheinbaum será demostrar que el “orden” no significa abandono.
