Alrededor de 600 personas se manifestaron en Tlalpan contra la gentrificación, calificando el plan de 14 puntos de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, como un “curita” insuficiente. Los manifestantes, de diversas demarcaciones, alertaron que el fenómeno se agudizará con el Mundial FIFA 2026 y que no se limita a las alcaldías centrales.
Habitantes de Tlalpan y Álvaro Obregón denunciaron la construcción de residenciales que amenazan con desabasto de agua y ecocidio, señalando cómo obras públicas han provocado desplazamiento. Expresaron frustración por la indiferencia gubernamental ante la situación de los pueblos y barrios originarios.
La protesta, mayormente conformada por jóvenes, exigió vivienda digna y asequible, criticando que los programas actuales no los contemplan. Argumentaron que es más fácil para extranjeros acceder a vivienda, y que el gobierno no atiende las “realidades del México profundo”.
