La presidenta Claudia Sheinbaum celebró este lunes la inclusión de la Ruta Wixárika en la lista de patrimonio mundial de la Unesco. La declaración reconoce los caminos sagrados que llevan a Wirikuta, en San Luis Potosí, como parte del legado vivo de los pueblos originarios. “Es un acontecimiento muy importante para el pueblo wixárika y para todo México”, dijo la mandataria.
La inscripción no solo representa un reconocimiento simbólico, sino una oportunidad para reforzar la protección de territorios amenazados por la minería y el despojo. En Wirikuta, bajo el cerro El Quemado, aún operan empresas como First Majestic Silver Corporation, acusadas de erosionar y contaminar una zona de alto valor espiritual y ambiental.
Sheinbaum destacó que este reconocimiento difiere de otras declaratorias arqueológicas: se trata de un lugar sagrado para una comunidad viva. “Es un paso para seguir reconociendo a los pueblos indígenas como parte fundamental del presente de México”, concluyó.
