Omar García Harfuch, secretario de Seguridad federal, presentó la Estrategia Nacional contra la Extorsión, uno de los delitos que más afectan a comerciantes y ciudadanos en México. La propuesta incluye una línea directa de denuncia (089), bloqueo de señal en penales y acciones coordinadas con gobiernos estatales.
Desde su experiencia en la Ciudad de México, Harfuch liderará operativos en cárceles, investigará posibles vínculos entre funcionarios y criminales, y buscará frenar la venta ilegal de chips telefónicos. El plan también contempla inteligencia financiera para rastrear el dinero que alimenta estas redes.
Aunque la estrategia marca una postura decidida, el reto es mayúsculo: 26 estados reportan aumento en extorsiones. Harfuch, quien carga con expectativas altas por su historial como jefe policiaco capitalino, ahora deberá demostrar que también puede contener un delito nacional, profundamente vinculado con estructuras del poder y corrupción institucional.
