La Cámara de Diputados aprobó la nueva Ley de la Guardia Nacional con 354 votos a favor y 124 en contra. El dictamen, que será turnado al Senado, establece que el mando operativo recaerá en la Secretaría de la Defensa Nacional. También incorpora facultades para tareas de inteligencia bajo control judicial.
Durante el debate, se expresaron distintas posturas. Mientras una mayoría argumentó que se trata de fortalecer la seguridad, grupos parlamentarios de oposición externaron preocupaciones sobre el posible alcance de las atribuciones. A lo largo de la sesión se presentaron modificaciones menores al dictamen original.
El nuevo marco legal contempla operativos encubiertos, seguimiento digital y formación con perspectiva de derechos humanos. Aunque se reiteró que la conducción de la estrategia corresponde a la Secretaría de Seguridad, el modelo aprobado modifica el esquema actual. En ese contexto, será relevante observar cómo se implementa y supervisa la actuación de la corporación en los próximos años.
