La agrupación México Republicano anunció que buscará su registro como partido político nacional en 2025. Sus dirigentes afirmaron tener afinidad ideológica con el Partido Republicano de Estados Unidos, aunque niegan financiamiento extranjero y aseguran actuar bajo principios de “binacionalidad”.
Entre sus figuras destacan Juan Iván Peña Neder, Larry Rubin y el exgobernador panista Juan Manuel Oliva. Se definen como conservadores, provida, antipopulistas y partidarios del modelo capitalista. Critican al PAN por “renunciar a sus valores” y ofrecen ser una alternativa con “ideología clara y sin eufemismos”.
La propuesta incluye eliminar subsidios y sustituirlos por créditos enfocados al crecimiento económico vinculado a Estados Unidos. Si bien su estrategia apunta a regiones con fuerte migración o influencia religiosa, su cercanía con el trumpismo podría polarizar el escenario político nacional. En tiempos de crisis democrática, es legítimo preguntarse: ¿quién define la agenda, los votantes mexicanos o los intereses extranjeros disfrazados de aliados?
