Claudia Sheinbaum descartó reunirse de inmediato con los nuevos ministros de la Suprema Corte, argumentando respeto a la autonomía judicial. Afirmó que el periodo de transición requiere prudencia, pues habrá mucho trabajo antes y después de su toma de posesión.
En otro tema, pidió revisar el caso Wallace y otros procesos heredados del sexenio de Felipe Calderón, particularmente aquellos vinculados a Genaro García Luna. Señaló que figuras como Isabel Miranda tuvieron “mucho poder sin ser funcionarias”.
Al abrir la puerta a la revisión de estos casos, Sheinbaum pone sobre la mesa los abusos de una era marcada por montajes y encubrimientos. El reto será garantizar verdad sin instrumentalizar la justicia.
