La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que no se ofrecerán más detalles sobre el asesinato de dos integrantes del equipo de Clara Brugada hasta que existan avances sustanciales en la investigación. La decisión fue tomada junto con la FGR, la Fiscalía capitalina y la Policía de la Ciudad de México.
El secretario Omar García Harfuch afirmó que se trata de un caso delicado y justificó la reserva de información como una estrategia para proteger el proceso. A tres semanas del crimen, no hay detenidos ni se conocen líneas claras de investigación.
El hermetismo contrasta con la gravedad del hecho: un ataque directo contra operadores políticos en plena capital del país. El silencio institucional, lejos de fortalecer la confianza, deja expuesto al gobierno ante sospechas de opacidad y falta de control frente a hechos violentos con implicaciones políticas.
