Aaron Rodgers, leyenda de la NFL, avivó la discusión sobre la inclusión de mujeres transgénero en competencias femeninas. Durante una entrevista con Joe Rogan, el mariscal afirmó que el movimiento trans es “anti-mujer” en el ámbito deportivo, argumentando que las diferencias biológicas no pueden ignorarse.
El quarterback se unió así a otras figuras como la nadadora Riley Gaines y la tenista Martina Navratilova, quienes defienden la exclusividad de las categorías femeninas para mujeres cisgénero. Para Rodgers, permitir la participación de atletas trans en categorías femeninas distorsiona la competencia y desincentiva la equidad.
Aunque su posición representa un sector creciente del deporte, también enfrenta críticas por excluir a quienes buscan igualdad de derechos en espacios competitivos. En tiempos donde el deporte busca ser más representativo, esta discusión interpela tanto a instituciones como a audiencias sobre los límites de la competencia justa y el respeto a la identidad.
