Un juez federal vinculó a proceso al exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, por el delito de desaparición forzada relacionado con el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Tras una audiencia de más de 15 horas, consideró suficientes las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la República para presumir su responsabilidad.
La acusación sostiene que Aguirre ordenó ocultar y destruir evidencias de los hechos ocurridos el 26 de septiembre de 2014 en Iguala. Entre ellas estarían grabaciones de cámaras cercanas al Palacio de Justicia que mostraban el traslado de normalistas escoltados por policías y hombres armados. La defensa presentó 31 pruebas para desacreditar estos señalamientos.
El juez rechazó los argumentos de la defensa en esta etapa y concedió 120 días para completar la investigación. Aguirre permanecerá recluido en el penal federal del Altiplano mientras enfrenta el proceso, aunque sus abogados buscarán modificar la medida cautelar para que pueda continuar bajo prisión domiciliaria.
