jue. Jun 18th, 2026

Disputa sindical abre nueva fase de desgaste político

Bydespertadormx.com

17 junio, 2026

La relación entre Morena y la CNTE atraviesa su momento más delicado desde la llegada de la izquierda al poder en 2018. Lo que durante años fue una alianza estratégica basada en causas compartidas y oposición a las reformas neoliberales hoy se transforma en una confrontación marcada por diferencias sobre pensiones, representación sindical y métodos de negociación.

El detonante inmediato es la negativa del Gobierno federal a revertir la reforma del ISSSTE de 2007, una demanda histórica del magisterio disidente que también fue respaldada por figuras de Morena durante campañas electorales. La decisión de Claudia Sheinbaum de negociar directamente con las bases docentes y reducir la interlocución con las dirigencias de la CNTE profundiza la tensión y modifica las reglas tradicionales de diálogo.

Más que una ruptura definitiva, el conflicto parece responder a una estrategia de desgaste mutuo. El Gobierno busca evitar que la dirigencia sindical monopolice la negociación y contener movilizaciones que afectan la gobernabilidad, mientras la CNTE intenta mantener presión en las calles para obtener concesiones que considera incumplidas. Ninguna de las partes muestra incentivos para una confrontación permanente, pero tampoco para una rápida reconciliación.

El principal riesgo para Morena es político. La CNTE posee capacidad de movilización, influencia regional y vínculos con diversos movimientos sociales. Aunque difícilmente se alineará con la oposición tradicional, el distanciamiento puede erosionar apoyos en sectores históricamente cercanos al proyecto oficialista y convertirse en un foco recurrente de desgaste para el Gobierno en los próximos años.