El Programa de Justicia Social impulsado por el Gobierno de México, en coordinación con el ISSSTE y el FOVISSSTE, ha beneficiado a 284 mil personas mediante la solución de créditos deteriorados o considerados impagables. La estrategia busca brindar mayor estabilidad financiera a los trabajadores y avanzar hacia una meta de 400 mil acreditados atendidos en todo el país.
Las dos primeras etapas del programa registraron un avance del 100 por ciento. Actualmente se desarrolla una tercera fase enfocada en la conversión de créditos calculados en Unidades de Medida y Actualización (UMA) a pesos, con el propósito de eliminar incrementos anuales que afectan el monto de las deudas y ofrecer mayor certidumbre a los beneficiarios.
Las autoridades informaron que los créditos reestructurados tendrán pagos fijos en pesos durante el plazo restante, una tasa de interés fija de 9 por ciento y el congelamiento de actualizaciones vinculadas a la UMA. Además, quienes requieran descuentos o quitas para regularizar su situación financiera podrán acceder a este beneficio sin importar el monto necesario para sanear su crédito.
