Ariadna Montiel asumió la presidencia nacional de Morena tras ser electa por unanimidad en el Congreso Nacional Extraordinario del partido. En su primer mensaje, dejó claro que no se tolerará la corrupción entre aspirantes a cargos y llamó a mantener la unidad rumbo a las elecciones de 2027.
La nueva dirigente destacó que el movimiento debe garantizar candidatos con principios y compromiso social, y advirtió que incluso quienes ganen encuestas internas podrían quedar fuera si incurren en irregularidades. También respaldó a la presidenta Claudia Sheinbaum y pidió fortalecer el proyecto de la Cuarta Transformación.
Durante su discurso, Montiel expresó solidaridad con Cuba y pidió el fin del bloqueo de Estados Unidos, al considerarlo causa de una crisis humanitaria. Además, rechazó acusaciones externas contra integrantes del movimiento y afirmó que Morena se mantendrá firme frente a presiones e injerencias.
